... Vine hasta aquí a escuchar sus cantos y diferenciarlos de las plegarias a los dioses, a alimentar mis raices de su escencia, vine por que ellos me llamaron con el sol dorado de la tarde, cuándo los rayos se colaban por los ramajes de los árboles e iluminaban la tierra colorandola de un tono verde-agua.
Vine por que en mis sueños aparecían necesidades que sólo pueden ser aliviadas en este teritorio, por que absolutanmente es/será mágico aún pese al pasar del tiempo... por que me piden que abra la mente a una dimensión dónde todo lo que se desea se hace posible por que se vuelve a ser niño y se anhela con el corazón.
Y ahora estoy aquí... entre mis ancestros que son las estrellas que iluminan el cielo cada noche y que por la mañana son arrojadas al mar por que su dios creador se arrepiente de la belleza de que los dotó... pero al atardecer vuelve a arrepentirse de que esa belleza no exista y que no pueda ser apreciada por los mortales y vuelve a ponerlas en el cielo tan brillantes y hermosas como en cada ausencia de luz ...
Pienso en ti, caminando entre la arena... sintiendo como se pega a mis poros, no puedo pensar más, no quiero hacerlo, me tiro mirando al cielo y contemplo miles de nubes en el pasar de las horas.
Y ellos me hablan (ellos, son todos), no quieren que me demore más... subo las esclaeras plateadas y mi cabello se mueve con el aire fresco, hoy ya no necesito más lagrimas,